El Estado de México está cerca de avanzar en el semáforo epidemiológico por contagios de COVID-19, y el próximo 23 de junio podrán regresar al 30 por ciento de su capacidad, los parques, zoológicos, áreas naturales y las actividades físicas al aire libre.

Los municipios mexiquenses del Valle de México cuentan con un plan de regreso homologado con la Ciudad de México, debido al vínculo permanente de movilidad y actividad económica.

Es importante señalar que el Valle de Toluca presenta una tendencia a la alza en la cantidad de casos y hospitalizados por COVID-19, por tanto, es probable que la apertura para esta región difiera unos días respecto al Valle de México.

En un mensaje a través de redes sociales, el gobernador Alfredo Del Mazo especificó que una vez alcanzado el color naranja en el semáforo de emergencia, podrán abrir pequeños negocios como papelerías, tiendas de ropa, jugueterías, mueblerías, refraccionarias y tiendas de electrónicos, cuidando no generar aglomeraciones en sus establecimientos.

En esta misma etapa también abrirán los servicios como tintorerías, peluquerías, talleres, locales de reparación de electrodomésticos, mantenimiento en general, la industria manufacturera, así como restaurantes, hoteles, tiendas departamentales y centros comerciales con un aforo al 40 por ciento.

Se podrán retomar los servicios religiosos con un aforo máximo de 30 por ciento.

En semáforo amarillo, los restaurantes, tiendas departamentales o centros comerciales podrán aumentar su aforo al 60 por ciento y se sumarán otras actividades y servicios como museos, cines y teatros bajo el mismo aforo.

Solo en semáforo verde se retomarán todas las actividades sin restricción de aforo y abrirán centros educativos.